Por:
Néstor Antonio Pardo Rodríguez[1]
Terapeuta
del Lenguaje / Fonoaudiólogo
Universidad
Nacional de Colombia
nestorpardo2000@yahoo.com
ESTIMULACIÓN TEMPRANA Y DESARROLLO ARMÓNICO INFANTIL
La Estimulación Temprana no es solo una tarea o la
acción aislada de un Proyecto Institucional o una Estrategia Profesional
Individual o de Equipo. Es básicamente una etapa del proceso que inicia el niño
y su familia desde el momento del nacimiento del primero y debe ocuparse de
todos los aspectos estructurales e instrumentales del desarrollo humano, los
cuales están profundamente entrelazados entre sí.
La llamada Estimulación Temprana, para nosotros
“ESTIMULACIÓN PARA EL DESARROLLO ARMÓNICO INFANTIL”, tiene indicaciones
precisas, destinatarios puntuales. Es singular. Es propia de cada uno. La
intervención requiere profesionales especializados que hayan hecho una elección
vocacional que los habilite para intervenir con personas afectadas por una
discapacidad o en riesgo de presentarla. Es decir, cuando alguna dificultad
particular aleja a un ser humano de lo que se espera para la mayoría.
Requiere de un trabajo de equipo, alejado de los
riesgos de la fragmentación del conocimiento que provoca intervenciones
paralelas o parciales, ocupándose cada una de una parte del organismo o sus
funciones, mientras se olvida o no se tiene en cuenta que el destinatario es un
Sujeto en constitución. Por ello la estimulación es solo parte del proceso,
pues deben tenerse en cuenta en primer lugar las posibilidades de respuesta de
la persona a este estímulo y cómo incide esta respuesta al generalizarse para
la vida diaria del mismo y su familia.
El trabajo de un Equipo de Estimulación y
Desarrollo Armónico Infantil comienza por una amplia reflexión sobre sus
objetivos y metas, así como la organización y planificación de la tarea.
Intervenir cuando el desarrollo de un bebé o niño pequeño está afectado o en
riesgo, desde la familia o instituciones con proyectos claros y aptos para
brindar los servicios necesarios, es condición para favorecer la vida humana,
entendida como bienestar general y consecuentemente, como la paulatina
apropiación de los valores de la cultura.
El Equipo debe diseñar un método apropiado,
probarlo y sistematizarlo; experimentar materiales guías y planillas para
padres y finalmente volcar sus experiencias en el trabajo diario.
En los primeros pasos, la familia necesita
asistencia para pasar por el proceso de aceptación de la persona. Cuando nace
un niño con discapacidad, se desequilibra la adecuada relación entre la pareja
y su función como padres. Se vive un duelo porque no es el niño ideal que
esperaban y se crea un confuso sentimiento de dolor, angustia, rabia y culpa.
En el enfoque transdisciplinario se propone que el mismo individuo, de
ser posible, acompañado del padre, la madre u otro integrante de la familia o
la comunidad, asuma el papel como directo responsable (protagonista) de su
proceso educativo o "habilitativo", asesorado por un equipo de
profesionales, según sus necesidades individuales y sociales. Este equipo evalúa
tales necesidades, posteriormente analiza la situación con base en el
conocimiento compartido, y llega a una propuesta de atención en conjunto con la
persona y su familia, con miras a una real integración e inclusión social
plena.
La transdisciplinaridad implica la investigación cualitativa de los
problemas, expresada en las descripciones detalladas de acontecimientos,
personas e interacciones observables por la propia persona, los profesionales y
los agentes comunitarios, con una aproximación a la realidad social, en su
mismo medio, contrastada con estudios previos y el conocimiento
"popular" y técnico - científico. Lo anterior permite la planeación
de acciones concretas, programación y coordinación de proyectos que permitan la
intervención de la persona afectada por una discapacidad, la familia y la
comunidad. En ningún momento es una tarea de expertos para solucionar el
problema de otros (asistencialismo) y conlleva a la aparición de la estrategia
de "Rehabilitación Basada en la Comunidad ".
A. ESTIMULACIÓN
Todo lo que el niño percibe a través de los sentidos, se considera
estímulo. Es el alimento necesario para lograr una actividad psicomotriz o
cognoscitiva que permite organizar y desarrollar el Sistema Nervioso. El
Estimulador (profesional o integrante de la familia) debe elegir los estímulos
adecuados para cada momento de la evolución de la persona, en tal forma que no
sean los utilizados en las primeras etapas, los mismos que en las posteriores.
Los estímulos que reciben tempranamente los bebés humanos, son
generales. Responden a la interacción con el medio y con los otros. Son
condiciones fundamentales e imprescindibles para estar y seguir con vida. Esa
estimulación temprana, es universal. Es estimulación natural e incide en todos
las personas, sin distinción alguna, desde el momento mismo del nacimiento o
aún antes. Es "temprana" en tanto comienza con la vida misma.
Los primeros años de la vida de un niño son los más decisivos. Durante
los 3 primeros, se produce el periodo de maduración más relevante, llamado
mielinización, durante el cual las vías nerviosas van definiendo y mejorando su
función, con base en un programa ya establecido en cada ser humano y la
presencia de una estimulación adecuada. Los primeros movimientos, que son
totalmente involuntarios o reflejos, van desapareciendo para dar paso a una
actividad cortical o voluntaria cada vez más sofisticada.
Hay cuatro factores que pueden alterar el desarrollo normal de un niño
en los 3 primeros años de vida:
1. Lesión directa sobre el
Sistema Nervioso debido a infecciones de la madre o tóxicos ingeridos por la
misma, que llegan por la corriente sanguínea al niño; hipoxia o anoxia
perinatal; hemorragia intracraneal por indebido manejo del parto; traumas
craneoencefálicos por caídas, etc.
2. Afección de otra parte del cuerpo que provoca
secundariamente alteraciones en el sistema nervioso: Riesgo Biológico. En este
caso, malformaciones, ausencia o disfunción de componentes de los analizadores
sensoriales que impiden la llegada de estímulos de suficiente calidad y
cantidad al cerebro, y por lo tanto la adquisición del lenguaje y el
conocimiento de su entorno.
3.
Alteraciones Genéticas.
4. Causas
que dependan del medio ambiente y que influyan sobre el normal crecimiento y
desarrollo del Sistema Nervioso: Riesgo Ambiental. Aquí entra el abandono o la
deprivación sensorial y socio - emocional muy típica de las personas con
discapacidad.
B. LA
SENSOPERCEPCIÓN
Nuestro organismo tiene la capacidad de
experimentar ciertos tipos de ondas mecánicas o vibraciones como sonidos.
Igualmente, sustancias químicas disueltas en aire o agua como olores y sabores
específicos. Estos tonos, olores, sabores, colores, etc., son construcciones de
la mente, a partir de experiencias sensoriales.
La peculiaridad de la respuesta de cada órgano
sensorial se relaciona directamente con el área neurológica donde terminan las
vías aferentes (portadoras de información hacia zonas superiores del Sistema
Nervioso Central o SNC), que provienen del receptor periférico. El sistema
sensorial comienza a operar cuando es detectado un estímulo, por un receptor
sensorial (oído, ojo, nariz, piel, papilas gustativas). Este receptor es un
mediador para convertir la expresión física del estímulo (sonido, luz, olfato,
calor, presión, gusto) en potenciales de acción, que lo transforman en señales
eléctricas. De allí es conducido a un área de procesamiento primario del SNC,
donde se elaboran las características iniciales de la información: tonalidad,
color, forma, distancia, etc., de acuerdo con la naturaleza del estímulo
original.
Posteriormente, la información ya elaborada, es transmitida a los
centros de procesamiento secundario del tálamo. En los centros talámicos, la
información se incorpora a otras, de origen límbico o cortical, relacionadas
con experiencias pasadas similares.
Finalmente, ya bastante modificada, esta información es enviada a su
centro cortical específico. A ese nivel, la naturaleza y la importancia de lo
que fue detectado son determinadas por un proceso de identificación consciente
al que denominamos percepción.
1) LA SENSACIÓN
En su significado preciso, la sensación es un
fenómeno psíquico elemental que resulta de la acción de los estímulos externos
sobre nuestros órganos de los sentidos. Por lo tanto, debe haber una
concordancia entre las sensaciones y los estímulos que las producen.
Las sensaciones pueden ser clasificadas en tres
grupos principales: externas (exteroceptivas), internas (propioceptivas) y
especiales (interoceptivas).
Las sensaciones externas son aquellas que reflejan
las propiedades y aspectos de todo lo humanamente perceptible, que se encuentra
en el mundo exterior. Para tal nos valemos de los órganos de los sentidos:
sensaciones auditivas, visuales, gustativas, olfativas y tactiles. Las internas
hacen relación a la información que nos llega principalmente de los músculos,
huesos y tendones, acerca de la posición de nuestro cuerpo en el espacio. Las
especiales tienen que ver con las sensaciones de dolor, hambre, sed, etc. La
respuesta específica (sensación) de cada órgano de los sentidos a los estímulos
que actúan sobre ellos, es consecuencia de la adaptación de ese órgano a un
tipo determinado de estímulo.
2) INTEGRACIÓN SENSORIAL
Para mayor eficiencia de los sentidos, los
diferentes órganos deben funcionar integradamente. La percepción del mundo
objetal no depende exclusivamente de un aparato sensorial específico. Los
sentidos funcionan juntos y se complementan, para tener un panorama total de la
realidad externa. Una flauta tiene una determinada dimensión, grosor, color,
forma, olor, dureza y sonido. El sabor de un alimento depende mucho del
funcionamiento conjunto de los receptores del gusto y el olfato, pero si está
visualmente bien presentado y quizás en el ambiente hay una música dulce y
suave, puede saber mejor. Es por eso que la comida parece insípida cuando
nuestra nariz está tapada o hay un ruido infernal a nuestro alrededor.
Los estímulos deben ser localizados de manera
idéntica, a través de los ojos, de los oídos y de las manos. Los objetos pueden
ser vistos, oídos y sentidos en movimiento, simultáneamente. La tendencia de
integración, cooperación y concordancia de los diferentes sentidos es tanta,
que a veces, a pesar de las discrepancias en la situación física real, nuestro sistema
sensorial aporta ciertas "ilusiones", para que la realidad de alguna
manera se acomode. Cuando vemos una película de cine, por ejemplo, oímos las
voces como viniendo directamente de los labios en movimiento de los actores,
aunque en la realidad, el sonido provenga de los altoparlantes colocados en
lugares completamente diferentes.
Básicamente, es a través de la acción cooperativa
de los sentidos que conseguimos un cuadro consistente, útil y realista del
ambiente físico que nos rodea. Las impresiones de los diferentes sentidos son,
de cierta forma, combinadas u organizadas para presentar un cuadro más o menos
estable de la realidad que se ubica a nuestra alrededor.
3) LA PERCEPCIÓN
Aunque dos seres humanos tengan la misma estructura
biológica y genética, tal vez aquello que uno de ellos percibe como un color u
olor, no sea exactamente igual al color y olor que el otro percibe.
El término percepción designa el acto por el cual
tomamos conocimiento de un objeto del medio exterior. Tiene que ver con la
aprehensión de una situación objetiva basada en sensaciones, acompañada de
representaciones y frecuentemente de juicios.
La percepción, al contrario de la sensación, no es
una fotografía de los objetos del mundo, determinada exclusivamente por las
cualidades objetivas del estímulo.
En la percepción, aumentamos a los estímulos,
elementos de la memoria, del raciocinio, del juicio y del afecto. Por tanto,
acoplamos a las cualidades objetivas de los sentidos, otros elementos
subjetivos y propios de cada individuo.
Se podría, a título de simplificación, considerar
que las sensaciones serían determinadas por factores exclusivamente
neurofisiológicos, y las percepciones serian determinadas por factores
psicológicos.
La percepción consiste en la aprehensión de una
totalidad y su organización consciente no es una simple adición de estímulos
locales y temporales captados por los órganos de los sentidos. Nuestra
experiencia (conciencia) del mundo, revela que no tenemos solo sensaciones
aisladas de éste. Al contrario, lo que llega a la conciencia son
configuraciones globales, dinámicas y perfectamente integradas de sensaciones.
Aunque las sensaciones no nos ofrezcan en sí mismas, el conocimiento del mundo,
representan los elementos necesarios para el conocimiento, sin los cuales no
existirían percepciones.
La percepción se relaciona directamente con la
forma de la realidad aprehendida, en cuanto a sensación se relacionaría con
fragmentos esparcidos de esa misma realidad. Al oír notas musicales, por
ejemplo, estaríamos captando fragmentos, pero a partir del momento en que
captamos una sucesión y secuencia de esas notas a lo largo de una melodía,
estaríamos captando la forma musical.
En el acto perceptivo se distinguen dos componentes
fundamentales: la captación sensorial y la integración significativa, la cual
nos permite el conocimiento consciente del objeto captado. Por tanto, las
percepciones serán subjetivas por existir en nuestra conciencia, y objetivas
por el contenido que estimula la sensación.
4) ALTERACIONES DE LA
SENSOPERCEPCIÓN
La capacidad de la persona para percibir la
realidad circundante y que se ejecuta a través de los cinco sentidos, puede
sufrir alteraciones sobre dos bases distintas; una base estrictamente orgánica,
referente a la integridad del sistema sensorial y cuyas vías pertenecen a la
neurofisiología; y una base psíquica comprendida por los elementos emocionales
involucrados en la conciencia de la realidad. Hay autores que prefieren
considerar verdaderos desórdenes de la sensopercepción solamente a aquellos
poseedores de una base orgánica. De hecho, para la integridad de la sensación
hay necesidad de tres elementos:
1- Receptores periféricos suficientemente íntegros
para recibir los estímulos provenientes del ambiente;
2- integridad de los nervios periféricos aferentes
que conducen los estímulos al SNC, y
3- integridad de los centros corticales en el
sistema nervioso central, que reciben estos estímulos procedentes del exterior
y los procesan cognitivamente.
Por lo tanto, en términos de percepción de la
realidad, debe ser evidente el la forma como se involucran las estructuras
neurológicas necesarias, primeramente a la sensación, y posteriormente a la
integración y organización de estas impresiones aprehendidas de la realidad
objetiva. Todo esto se hace en sentido de favorecer la construcción del
conocimiento del mundo y del propio individuo.
La interacción de los padres con el niño, en el hogar, es el
punto de partida para su formación como sujeto social, capaz de comunicarse,
participar realmente y de acuerdo con sus posibilidades en el medio social,
cooperar, construir conocimientos y expresarse libre y creativamente. Educar en
este contexto, supone facilitarle al niño experiencias e instrumentos variados,
cada vez más ricos y complejos, para que construya aprendizajes realmente
significativos, de acuerdo a su nivel evolutivo y al contexto sociocultural en
el que vive.
Durante
el siglo XIX, y de modo más intenso en el siglo XX, se va consolidando la
relación del binomio juego y educación. El "aprender jugando", se va
apoderando de la realidad familiar y escolar. Podemos encontrar las ideas de
autores como Pestalozzi y Fröebel, los aportes desde el campo de la educación
especial de Montessori o Decroly, la innovación metodológica propiciada por la Escuela Nueva y las
generadas a partir de la obras de Wallon y Vygotsky, entre otros.
Cada
individuo, desde que nace, interactúa con un ambiente y tiene una serie de
experiencias que le permiten paulatinamente comprender, valorar y prospectar su
propia existencia. Posee unas características que varían de acuerdo con el
proceso evolutivo, las cuales están determinadas por variables madurativas,
hereditarias y heurísticas, lo que representa un conocimiento de la persona
como individuo único e irrepetible, que tiene unas potencialidades a aprovechar
en el medio circundante y susceptible al cambio, dada la permeabilidad en su
estructura psíquica.
El
ambiente de y para la educación será todo el entorno que rodea a la persona,
sin necesidad de crear uno específicamente para este fin. Corresponde a la
familia el establecimiento de unas relaciones reforzantes con el niño, la
creación de un ambiente de estimulación desde períodos tempranos del desarrollo
lo que repercute significativamente en la competencia social, desempeño
intelectual e independencia personal, entre otros. Se deben buscar las
ocasiones para jugar con el niño, ojalá en el suelo, con elementos manipulables
(animales, carros, muñecos, etc., de materiales durables). Se pueden crear
situaciones, moviendo los juguetes y narrando lo que está pasando.
[1] Terapeuta
del Lenguaje / Fonoaudiólogo, titulado por la Universidad Nacional
de Colombia. 32 años de experiencia en los campos de Educación (regular,
especial e inclusiva), Salud (prevención y rehabilitación), Promoción
Comunitaria y Cooperación Internacional: 16 años en Colombia, en instituciones
gubernamentales y privadas de nivel nacional, departamental y municipal y 16 años de experiencia internacional en Bolivia, Nicaragua y Perú.
Ha sido Secretario de Educación Municipal,
Asesor de Concejo Municipal en el tema de Educación, Creador de Programas de
Educación Especial, Promotor de ONGs relacionadas con la temática de la Educación y Terapeuta
del Lenguaje (sectores Público y Privado) en Colombia. Cooperante de la ONG de Cooperación
Internacional Británica CIIR / Progressio en Nicaragua y del Servicio
Internacional Británico en, Docente Universitario y Conferencista.
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